"Que tu rostro refleje tu corazón"

 

TAIYARI
TITLANI Año VIII No. 1
ABRIL, 2011

EDITORIAL

Los abuelos toltecas decían que lo que percibimos como la realidad es una ilusión, una fantasía o un sueño. Como claramente lo expresaba este tlamatinime:

“Sólo venimos a dormir,
sólo venimos a soñar,
no es verdad, no es verdad que venimos a vivir sobre la tierra!”

¿Cómo superar la angustia existencial que provoca esta sentencia? La misma Toltequidad nos ofrece una solución: El Camino con Corazón. Si esta “realidad” es fantasía lo único que nos queda es tener que creer y actuar en consecuencia. No hablaremos aquí de “cambiarse a otra dimensión”, dejémosle eso a los iluminados o a los demasiado fantasiosos. Nosotros decimos que por algo estamos aquí y ahora, así que este es nuestro campo de batalla. Dentro de este contexto, lo que podría parecer el fin del mundo en realidad es una puerta hacia un infinito de posibilidades, veamos porque…

Saber que algo es ilusorio, es decir, en base a mis creencias, me permite trascender el miedo. ¡Sin miedo todo es posible! Pero hay que tener cuidado. Que la realidad que percibimos sea una fantasía no quiere decir que no sea operante o que no se rija por ciertas leyes que se cumplen mientras estemos en el marco de referencia que la contiene. El truco entonces es salir de dicho marco de referencia. Si la realidad que percibes es una ilusión creada por tus creencias y lo que estas percibiendo no te gusta. ¿Por qué no lo cambias? ¡Simplemente deja de contarte las mentiras que te has contado hasta ahora! ¿Qué tan difícil puede ser cambiar unas mentiras por otras más eficientes (energéticamente hablando)? Lo que hace a la ilusión parecer tan real es la constante repetición de las creencias en nuestra cabeza y, por supuesto, la importancia personal (Si no soy el que creo que soy, entonces, ¿Quién soy?). Podemos seguir haciendo lo mismo pero escogiendo las mentiras (creencias) más eficientes y en cuestión de semanas la realidad-ilusión cambiará! Lo difícil es creer que sea tan fácil!

Hablando de importancia personal: ¡No nos lo tomemos tan en serio! ¿Para qué desperdiciamos nuestra energía haciéndole caso a las creencias-mentiras-fantasías de los demás? Cierto, necesitamos ser aceptados, ¿verdad? Pero la mejor forma de ser aceptados es por nuestras acciones y no por aceptar sin chistar las creencias de los demás.

Podríamos decir mucho más acerca de este tema pero, mejor te invitamos a la acción!

En la Edición completa encontrarás:

Calendario de actividades: Oportunidades para tu desarrollo personal

Algo para meditar: Textos de Castaneda relativos a la ilusión de esta realidad

Algo para hacer: Ejercicios prácticos para cambiar tus creencias

Kinam: La Toltequidad en acción para mantener el equilibrio

¡Que tu rostro refleje tu corazón!

Sinceramente,
María Inés y Armando

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KINAM
1 Muchas jornadas caminaron rumbo al país de la sabiduría. Cierto día llegaron a un sitio donde brotaba una fuente junto a la cual moraban ermitaños. Por su causa, la fuente era llamada Koameyalli, manantial de serpientes. Allí se detuvieron.
2 Los pajes se divertían con música y cantos, pero Se Akatl se apartó a un bosque cercano para orar. Estando allí, se le acercaron los ascetas del lugar para probarlo; iban desnudos y flacos, que era lástima verlos, y en sus cuerpos ostentaban las huellas de innumerables austeridades.
3 Saludaron a Se Akatl con amables palabras y le dijeron: ¿Adónde te encaminas, joven príncipe? ¿Por qué has huido a estas soledades, abandonando tu ciudad? ¿Acaso de la tierra se hastió tu corazón?
4 Les respondió: No estoy huyendo, ancianos, pues he sido llamado. Mensajeros de mi padre me señalaron el rumbo, y voy al Sur, en busca de sabiduría.
5 De nuevo le preguntan: ¿Y qué harás, una vez que llegues a esa tierra? ¿Acaso encontrarás allá lo que no pudiste alcanzar en tu propio reino?
6 Respondió: Voy a acercar el agua a mi canal, voy a poner el agua frente al rostro del agua(1). Voy a trastornar la tierra y el cielo, oh ancianos(2). A la guerra voy, allá, donde pinta con colores a los héroes nuestra Madre.
7 Anhelo el rojo del ocelote, el estremecimiento del águila en el campo de batalla(3). Busco la flor de las fieras allí donde se abre, donde vuela una mariposa de obsidiana frente al rostro del agua(4). Voy al sitio donde toma a quienes quiere Aquel por Quien Vivimos, y al que toma, lo reconoce y hace suyo.(5)
8 De nuevo le dicen los ascetas: Aquí tenías un reino grande y hermoso, pero allá, ¿qué has de encontrar? ¿Acaso renunciarás a tu deber? Reflexiona, oh caminante; ¿quién sostendrá ahora a tu pueblo y tu ciudad? ¿Quién hará por sus pecados penitencia? ¿Quién será cual baluarte cuando quieran devorar los impíos? ¿Quieres ya renunciar?
9 Mucho le insistieron los ascetas para que regresara a Tula. Pero Se Akatl les respondió: ¡Basta, ancianos! De ningún modo me es posible volver. Por fuerza he de seguir.(6)
10 Viéndolo así resuelto, le bendijeron. Muy bien. Ve en buena hora y que los dioses te concedan el éxito. Pero antes, debes dejar aquí toda cultura, porque no te es posible llevarla a donde quieres ir.
11 Todo se lo pidieron: las artes de labrar la piedra y la madera, de fundir la plata y ordenar la pluma, de componer libros y pintar caracteres, las joyas, las leyes, las medidas; con todo se quedaron los ascetas.
12 Se Akatl volvió junto a sus seguidores y les dijo: Amigos, escuchadme: es preciso que dejemos la cultura. Las plumas y los jades no entrarán a la casa del misterio. Despojaos, pues, de vuestras bellas joyas, de vuestros cascabeles y guirnaldas, y aún de vuestras ropas. Desatad vuestros cabellos y presentaos tal como llegasteis a este mundo: vírgenes, impolutos, niños.(7)
13 Ellos, obedeciéndolo, arrojaron a la fuente todos los objetos de la herencia tolteca, los cuales al momento se hundieron en el agua. Por eso el lugar fue llamado desde entonces Shiu’atl, agua de ricas joyas.
Extracto del Libro “Evangelio de Quetzalcoatl” de Frank Díaz


1 Esta frase significa: voy en busca de energía, para saber quién soy.

2 “Cielo y tierra” significan la mente y el cuerpo.

3 Se refiere al auto sacrificio y la penitencia.

4 La “flor de las fieras” es la recompensa de los héroes espirituales. La mariposa de espejos que vuela sobre el agua es el ser interno, invisible y auto-evidente.

5 Otra doctrina tolteca: el “reconocimiento” de la divinidad en el ser humano, y la consecuente fusión de las identidades. Los dioses no llegan a existir plenamente hasta que encuentran una respuesta consciente en el hombre.

6 Las razones de los ascetas eran egoístas, pues se limitaban al destino étnico de los toltecas. En cambio, la decisión de Se Akatl estuvo dirigida a proponer la Toltequidad como una opción universal.

7 Esta ordenanza indica que, a fin de ser admitido en la sabiduría iniciática, el candidato debe renunciar incluso a sus creencias y patrones de medida.